Renovacion

Publicado: 6 junio 2012 en Uncategorized

hace tiempo que no escribo en mi blog y he decidido actualizarme … así que no comeré ansias y empezare a escribir

Las 21 Leyes Irrefutables del Liderazgo

Publicado: 14 septiembre 2010 en Uncategorized

1. La ley del tope – La capacidad de éxito y eficiencia de una persona nunca podrá ser superior a su capacidad de liderazgo. Cuando Steve Wozniak y Steve Jobs empezaron Apple, el primero era el verdadero cerebro, pero sólo alguien con el liderazgo de Jobs fue capaz de llevar a Apple al éxito por dos veces, segun el autor.

2. La ley de la influencia – El liderazgo no lo da el poder, sino la credibilidad y la capacidad de influir en la gente. La madre Teresa de Calcuta no tenía ningún título, y sin embargo era escuchada y respetada por todos.

3. La ley del proceso (o de la constancia) – El liderazgo se desarrolla a diario, no llega de la noche a la mañana. Theodore Roosevelt era de pequeño un jóven débil, enfermizo y tímido. Tras muchos años de perseverancia entrenando su cuerpo y su mente, y tras un largo camino de duro trabajo hasta la presidencia, se convirtió en uno de los líderes más notables que Estados Unidos ha tenido.

4. La ley de la navegación (o de la preparación) – Cualquiera puede gobernar un barco, pero se necesita un líder que marque la ruta. La preparación y la previsión son esenciales. Dice Jack Welch, antiguo CEO de General Electric y famoso gurú de la estrategia ?Un buen líder se mantiene orientado. Controlar el rumbo es mejor que ser controlado por éste?.

5. La ley de la adición (o del compromiso) – Los líderes aportan su valía por medio del servicio a los demás. Un líder debe dar ejemplo y preocuparse por el bien de la empresa y de los empleados tanto como de sí mismo. Añado un ejemplo de cosecha propia: El presidente de City National Bank repartió su bonus de 60 millones de dólares entre 399 empleados y 72 antiguos empleados. El protagonista, Leonard Abess lo explicaba así: ?Conozco a algunas de estas personas desde que tenía siete años. No me sentía bien llevándome yo solo el dinero. Todas esas personas han permanecido conmigo a cambio de ninguna promesa y siempre pensé que algún día les sorprendería?.

6. La ley del terreno firme (o de la confianza) – La confianza es el fundamento del liderazgo, y es lo que mantiene una organización unida. Un líder debe siempre transmitir confianza. El general norteamericano Schwarzkopf señalaba que ?el liderazgo es una potente combinación de carácter y estrategia, pero si debe prescindir de uno de los dos prescinda de la estategia.?

7. La ley del respeto – Por naturaleza, la gente sigue a los líderes más fuertes. Michael Jordan se mostró firme en su deseo de jugar para un sólo entrenador: Phil Jackson, según Jordan el mejor. Un líder como Jordan quiere otro líder fuerte, según Maxwell.

8. La ley de la intuición – Los líderes evalúan las cosas con pasión de liderazgo. Cuando al general Schwarzkopf le ofrecieron el Primer Batallón de Sexta Infantería, uno de los peor reputados de los Estados Unidos de América, su moral era baja y su disciplina y capacidad en el campo era casi nula. El general hizo de su batallón uno de los mejores del ejército norteamericano.

Steve Jobs se encontró una situación similar cuando le volvieron a poner al frente de Apple, que sufría un estado financiero muy complicado. Cuando llegó, despidió a toda la junta excepto a dos de ellos y organizó una nueva junta. Despidió a la agencia de publicidad y puso a tres firmas a competir por su cuenta. Volvió a los fundamentos empresariales de Apple, enfocando sus productos en la diferenciación, y prescindiendo de aquellas áreas de negocio que no eran esenciales. Pero también hizo lo impensable: aliarse con su mayor rival, Bill Gates, para triunfar.

Un auténtico lider es capaz de interpretar el contexto para tomar decisiones resolutivas.

9. La ley del magnetismo – En un círculo profesional o personal se atrae a quien es como uno mismo. Los mejores atraen a los mejores. Otro ejemplo de cosecha propia, a las pocas semanas de llegar a la presidencia, Obama recibió más de 300.000 currículums para trabajar con él. Bush sólo recibió 44.000 durante su mandato.

10. La ley de la conexión – Los líderes han de llegar al corazón antes de pedir la mano. Antes del 11 de Septiembre, los sondeos daban unos pésimos resultados de popularidad a George W. Bush. Tras los atentados, el entonces presidente, estuvo todo el tiempo cerca de las víctimas y mostró su cercanía a la gente. Estuvo inspeccionando el terreno y apoyando a los bomberos, uniendo al país e incluso a la oposición en torno suyo. Años después, cuando el huracán Katrina destruyó Nueva Orleans, Bush estuvo simplemente desaparecido. No es que su gestión fuera buena o mala, sino que se mostró distante y no consiguó conectar con su pueblo. Por ello la confianza del país en él quedó muy mermada.

11. La ley del círculo íntimo – El potencial de un líder lo determinan quienes están más cerca de él. De nuevo podemos recurrir a Obama. No sólo es un gran líder, sino que también se ha rodeado de lo que muchos llaman el ?Dream Team americano?, asesorándose por el hombre más rico del mundo, Warren Buffet e integrando a antiguos rivales de su partido como Joe Biden y Hillary Clinton.

12. La ley del otorgamiento del poder – Sólo los líderes firmes otorgan poder a otros. No hay que dejar de potenciar el talento de otros miedo a perder el poder. Según Maxwell, el heredero de Henry Ford se rodeó de un equipo con gran talento. Cuando su equipo reflotó la Ford que se hallaba en serias pérdidas, en lugar de apoyarlo, enfrentó a sus integrantes entre sí para evitar que lo eclipsaran. Así Ford, viviendo más de su apellido que de su talento, no fue capaz de arrebatar a General Motors el liderazgo mundial en automoción. Lee Iacocca, director de Chrysler y uno de los genios del marketing señalaba que ?Henry Ford tenía el mal hábito de deshacerse de los líderes fuertes?.

13. La ley de la imagen (o de la coherencia) – La gente hace lo que ve, o lo que es lo mismo, hay que predicar con el ejemplo. Un buen ejemplo es el que me contó mi amigo José López.: los generales George S. Patton y Erwin Rommel fueron dos de los mejores estrategas del siglo XX , y tenían una cosa en común, ambos actuaban con gran valor (y temeridad) dando órdenes en primera línea de combate. Él luchar hombro con hombro con sus hombres, subía la moral del ejército y hacía que todos les mostraran una lealtad inquebrantable.

14. La ley del apoyo – La gente apoya al líder, luego al ideal. Ghandi fue capaz de unir a todo su país para luchar por la igualdad con su doctrina de la no violencia. La gente seguía fiel e incondicionalmente a Gandhi, incluso por encima de sus ideas, segun el autor.

15. La ley de la victoria (o de la determinación) – Los líderes siempre encuentran la forma de que gane el equipo. Churchill luchó contra el nazismo incluso desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Cuando todo parecía perdido, Churchill siguió luchando, aunque para ello tuvo que hacer cosas que no le gustaron como aliarse con Stalin.

16. La ley del gran impulso – El empuje es el mejor amigo de un líder. Hay que inspirar, motivar y crear entusiasmo, pero para transmitir algo hay que sentirlo verdaderamente. Muchos equipos de deporte encadenan rachas muy negativas de resultados. Sin embargo un líder con empuje es capaz de cambiar una dinámica negativa en otra positiva, llevando el equipo al éxito.

En 1986 Steve Jobs compró a George Lucas por cinco millones de dólares la compañía de animación Pixar. La compañía pionera en animación digital tardó en coger impulso hasta que nueve años después, recaudó nada menos que 554 millones de dólares con la película Toy Story.

17. La ley de las prioridades – La actividad no aporta necesariamente el logro. Según Maxwell, cuando estamos ocupados a veces pensamos que vamos hacia algún lugar. Sin embargo cuando hay problemas, mucha gente se dedica a apagar fuegos y poner parches en lugar de enfocarse en la raíz del problema. Priorizar es básico en todos los niveles del liderazgo.

18. La ley del sacrificio .- El liderazgo es muchas veces envidiado, pero el buen liderazgo requiere sacrificio, un líder debe ceder para ascender. Lo que en economía se denomina ?coste de oportunidad?, en algunas ocasiones requiere incluso renunciar a una parte importante de la vida personal. Un líder que abusa de un grupo u organización en provecho propio, no es tal.

19. La ley del momento oportuno – El momento es esencial: la misma decisión o acción o discurso en momentos diferentes puede ser la diferencia entre un gran éxito o un estrepitoso fracaso.

En la Guerra de Secesión norteamericana, el general confederado Robert Lee tuvo un momentum excelente; sus hombres estaban con la moral alta y bien posicionados. Lee tenía la posibilidad de atacar las tropas unionistas y quebrantarlas. Tras varios días de esperar el momento más oportuno le informaron que el ejército enemigo ya había abandonado su posición, frustrando la estrategia de Lee.

20. La ley del crecimiento explosivo – Para aportar crecimiento, hay que hacer seguidores; para multiplicarse, hay que formar líderes. Ésta ley puede considerarse una extensión de la ley del tope o de la ley del círculo íntimo. Si el límite de tu éxito es tu liderazgo, tu límite se puede expandir casi indefinidamente si capacítas a otros grandes líderes que trabajen a tu lado. El personaje histórico de Jesús de Nazaret no sólo fue un gran líder. Se rodeó de los 12 apóstoles, que a su vez formaron a muchos otros para repartir por el mundo su mensaje.

21. La ley del legado – La valía de un líder se mide por su legado para la posteridad. Más importante que el legado que dejan los líderes, es saber que habrá una continuidad para el mismo, nadie debe ser indispensable en un grupo, la misión es más importante que el individuo. La madre Teresa de Calcuta murió, pero además de hacer grandes cosas en vida dejó un gran legado que continuará por generaciones.

Por Craig Groeschel

Cuando yo estudiaba en el seminario, uno de mis profesores le advirtió a nuestra futura promoción de ministros que un día la gente nos estaría observando. En todas partes y todo el tiempo. Los miembros de la iglesia, nos dijo, quieren creer que su pastor está siempre conectado íntimamente con Dios, que su matrimonio es siempre sólido, que su fe nunca flaquea y que su vida es prácticamente perfecta.
Él profesor nos aconsejó: “Vístanse como pastores, hablen como pastores y den el aspecto de pastores”. Yo le puse mucha atención, y seguí su consejo al pie de la letra. En los años que siguieron pulí mis habilidades ministeriales en mi primera iglesia. Aprendí qué decir y qué no decir. La gente comenzó a llamarme un pastor “exitoso”, uno que había sobresalido rápidamente, y que tenía una iglesia más grande. Desde afuera, todo se veía bien.
Para cualquier miembro promedio de la iglesia, yo parecería ser un pastor como todos los demás. Pero, por dentro, me sentía como un farsante. ¿Cómo había sucedido eso? Después de algunos años representando mi papel, tuve que enfrentar la verdad: me había convertido en un ministro a tiempo completo y un seguidor de Cristo a tiempo parcial.
Y por eso me detestaba a mí mismo.
Muchos pastores con los que hablo se identifican conmigo en cuanto a esto. Pero no me malinterprete: aman a Jesús, o no se habrían rendido al llamado del pastorado. Pero, como dice uno de mis mentores: “Sin saberlo, la manera como los pastores hacemos la obra de Dios muchas veces destruye la obra de Dios en nosotros”. En vez de estudiar la Palabra de Dios para conocerle mejor, la estudiamos para predicar. En vez de crecer en nuestra vida de oración privada, a menudo decimos nuestras oraciones como discursos ceremoniales para ser oídos. En vez de vivir para agradar a Jesús, vivimos para complacer a la gente.
Adiós a las apariencias
Tuve que ser honesto. Reconocí, de mala gana, que no era primeramente un pastor, sino una persona normal, miedosa, insegura y común. Y si Jesús me amaba de verdad como yo era (yo sabía que sí me amaba), ¿por qué, entonces, debía seguir siendo la persona que no era?
Agonicé por toda una semana. Oré como nunca lo había hecho en muchos meses. Dije: “Señor, ¿debo abrirle mi corazón a la iglesia? ¿Y si me rechazan? ¿Y si hablan mal de mí? ¿Y si me despiden? Entonces me aventuré a dar un paso más: ¿Es esto lo que Tú quieres que haga?
El domingo llegó inevitablemente, y me dirigí al púlpito sin ninguna nota escrita. Mi única preparación era mi corazón palpitante. Con la garganta seca y un nerviosismo indescriptible, miré a los 200 consagrados miembros de mi iglesia. Ellos me devolvieron amablemente la mirada.
Hubo un silencio.
Finalmente, les dije: “Mi relación con Dios no es lo que debiera ser”. Mi voz se estremecía con cada sílaba. Nadie se movió. Seguí adelante: “Le confesé esto a Dios, pero ahora lo voy a confesar a ustedes. Me he convertido en un pastor a tiempo completo y un seguidor de Cristo a tiempo parcial”.
Se habría podido escuchar el ruido producido por la caída de un cabello sobre el piso.
El mensaje de ese domingo no estuvo adornado de salidas humorísticas ni de citas. No hubo frases ingeniosas ni tampoco un mensaje con puntos que comenzaban con la misma letra. Pero fue un mensaje sincero y no oculté nada.
En medio de mi sermón, comenzó a suceder algo nuevo. Dios se dio a conocer.
Es difícil describir la realidad de Su presencia, pero mucho más difícil no hablar de ella. Algunas personas estaban llorando silenciosamente en sus asientos. Otras sollozaban abiertamente, no tanto por mis pecados, sino por los suyos. Antes de que terminara de hacer mi confesión, muchos se reunieron en el altar para arrepentirse también junto a mí.
Mientras fluían las lágrimas y las palabras, la paz de Dios reemplazó mi temor. La certidumbre de Su presencia quitó mis dudas. Su poder venció mi debilidad. En ese momento, Jesús se volvió tan real para mí como jamás lo había sido antes. Estaba conmigo, y sabía que Él estaba complacido. Sentí la aprobación de esas palabras que cualquier servidor anhela oír: “Bien, buen siervo y fiel”.
Desde entonces, me convertí en un seguidor a tiempo completo de Cristo, alguien que además era pastor. No hubo más mentiras ni apariencias.
Pero eso no pude hacerlo solo, necesité a mi iglesia. De la misma manera, su pastor le necesita a usted más de lo que piensa. Muchas veces los pastores nos sentimos asustados y solos. Luchamos con tentaciones y (créame o no) a veces incluso pecamos, creyendo falsamente en algún escape engañoso. No tomamos tiempo para nosotros mismos, y muchos nos sentimos culpables si lo hacemos. Nuestras familias sufren al igual que nuestra relación con Cristo.
Es por eso que su pastor necesita sus oraciones, apoyo, simpatía, estímulo y amistad.
Entonces, dígale a su pastor lo que Dios está haciendo en su vida, y él estará dispuesto a oírle. Trate a su pastor como un ser humano, a alguien como usted, que está tratando de seguir a Jesús. Ése es uno de los mejores regalos que puede darle.
Cómo orar por su pastor
Ponga en práctica un pequeño experimento. Ore, enfocándose en estas áreas durante dos semana.

Por aislamiento y vida de oración personal. Cuando “los asuntos de la iglesia” comienzan a sustituir al tiempo personal con Dios, es posible que el pastor comience a confiar en sus propias fuerzas. Ore para que él tenga hambre de comunión con Dios, aunque esto le parezca inconveniente o innecesario.
Por confianza en su identidad en Cristo. Ore para que su pastor 1) busque todo el tiempo su seguridad de Cristo solamente, y 2) reciba una nueva revelación del amor y de la aceptación de Dios para él personalmente, no sólo para los demás.
Por florecimiento de la relación familiar. La esposa y los hijos de un pastor están también bajo presión, y pueden sentir que están compitiendo con la iglesia. Ore para que el pastor haga de su familia una prioridad.
Por una actitud dócil y humilde. Algunas críticas son desagradables e infundadas, y tienen que ser rechazadas; otras son importantes, y pueden ser extraordinariamente útiles. Ore para que su pastor crezca en humildad y para que acepte ser alguien que está aprendiendo durante toda su vida.

Buenos tiempos con buenos amigos

Publicado: 16 junio 2009 en Uncategorized

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La reunion de JOvenes….

Publicado: 10 junio 2009 en Uncategorized

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Influencias en mi Vida

Publicado: 15 mayo 2009 en Uncategorized

Es una bendicion saber que contamos con gente que ama a Dios con todo su corazon , estoy aprendiendo a estar con gente que ama a Dios de verdad y estoy dispuesto a dar mi corazon a Dios para que el lo use. ahora quiero compartir en esta entrada a las personas y cosas mas influyentes en mi vida y qu eme han ayudado de una manera incondicional.

Jesús.- Maestro y guia de mi vida , deacuerdo a El se guia mi vida.
Mis padres.- instruyendome desde pequeño y amandome para hacer un hombre de bien
Mi Pastor.- Alonso es quien me prepara y cuida de mi . algun dia quisiera tener su corazon, porque le si tiene corazon de PAstor.
La Biblia.- La voz de Dios en mi vida.
Iglesia Simple.- Me ayudo a ver de otra forma el ministerio.
Adan Solis.- Mi Mejor amigo terrenal jajaja buen siervo .
Felipe Choquehuanca.- es quien me da la cuera cuando la nesecito.
Seminario Macedonia.- donde me prepare en todo aspecto de mi vida jaja sobre todo en las guardias
y asi seguiria enumerando pero esto es lo que mas me influencio en mi vida.
Bendiciones

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En Moquegua

Publicado: 17 abril 2009 en Uncategorized

Bueno e suna bendicion estar en moquegua en este tiempo estoy aprendiendo mucho y se que Dios va a obrar de una manera muy especial en la vida de los hermano aqui y desde ya estamos viendo un avivamiento en este lugar no siento mayor gozo que este

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